Entradas

Mostrando las entradas con la etiqueta mamareal

Lo que aprendí al dejar de intentar ser la madre perfecta”

Imagen
 Durante mucho tiempo, creí que ser madre significaba hacerlo todo bien. Comida casera, casa impecable, hijos bien vestidos, cumpleaños organizados con manualidades dignas de Pinterest y una sonrisa permanente en el rostro. Porque eso es lo que hacen las buenas madres, ¿verdad? La verdad es que ese ideal me estaba rompiendo por dentro. Cada noche me acostaba agotada, frustrada y con una sensación de no haber hecho lo suficiente.  Si no les gustaba la comida, fallaba. Si yo me sentía triste, enojada o simplemente cansada, sentía que estaba traicionando el papel que se suponía debía representar. Pero un día, sin planearlo, solté. Fue después de una tarde caótica en casa: juguetes por todos lados, tareas escolares sin hacer y yo, llorando en silencio en la cocina mientras el horno sonaba porque se me había quemado la cena. Me rendí. Pero no como quien se da por vencida. Me rendí como quien por fin se quita un peso que no le correspondía. Y entonces empezó mi aprendizaje real como...